¿Es bueno el solitario para el cerebro? Lo que dicen los estudios

Mente y bienestar

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Seguro que has leído que el solitario mantiene la mente ágil. Parte de eso es cierto, parte es esperanza y mucho se dice sin ninguna fuente. Hemos leído los estudios: esto es lo que encontraron, qué tamaño tenían los efectos y qué no pueden demostrar.

Nuestras dos últimas entradas iban de números: cuántas veces gana la gente y cuántos repartos se pueden ganar. Esta va de las personas que juegan. Muchas webs dicen que el solitario «mejora la memoria» o «previene la demencia». Casi nunca dicen de dónde sale eso. Fuimos a los propios estudios.

La respuesta corta

Las personas mayores que juegan a menudo a las cartas, a juegos de mesa y a pasatiempos suelen conservar la memoria y el razonamiento algo mejor que quienes no lo hacen. Esa relación se ha encontrado una y otra vez. Lo que nadie ha demostrado es que los juegos sean la causa. Una partida de solitario es un buen hábito, no una medicina.

Los juegos de cartas y el cerebro que envejece

El estudio más conocido viene de Escocia. En 1947, casi todos los niños escoceses nacidos en 1936 hicieron el mismo test de inteligencia en el colegio, a los 11 años. Décadas después, investigadores de Edimburgo localizaron a 1.091 de ellos, la Lothian Birth Cohort 1936, y evaluaron su memoria y su razonamiento a los 70, 73, 76 y 79 años. También les preguntaron con qué frecuencia jugaban a juegos «como las cartas, el ajedrez, el bingo o los crucigramas».

Quienes jugaban más razonaban algo mejor a los 70, incluso comparados con otros que habían sacado la misma puntuación a los 11. Y de los 70 a los 79 su declive fue un poco menor (Altschul y Deary, 2019). La diferencia fue pequeña: alrededor de un punto en una escala parecida al CI a lo largo de esos nueve años. Donde más se notó fue en la memoria, aunque ese resultado fue menos estable cuando los investigadores lo comprobaron de otras maneras.

Lo que no puede demostrar: es un estudio observacional. A nadie se le pidió que jugara más. Los investigadores tuvieron en cuenta muchos factores, como la inteligencia en la infancia, la educación, la salud y la clase social, pero ellos mismos escriben que, sin un experimento, «no se pueden inferir efectos causales». Ten en cuenta también que las cartas se contaron junto con el ajedrez, el bingo y los crucigramas.

En Nueva York, un equipo del Albert Einstein College of Medicine siguió a 469 personas de más de 75 años que no tenían demencia (Verghese y colaboradores, 2003). En unos 5 años, 124 de ellas la desarrollaron. Leer, jugar a juegos de mesa, tocar un instrumento y bailar se asociaron con un riesgo menor. Los investigadores dieron a cada persona una puntuación: un punto por cada día a la semana dedicado a una afición que ejercita la mente, como leer o un juego de mesa. Cada punto más se asoció con un riesgo de demencia alrededor de un 7 % menor.

Lo que no puede demostrar: la demencia empieza años antes de que nadie la note, y puede hacer que la gente abandone pronto sus aficiones. Los investigadores intentaron descartarlo excluyendo a quienes quizá ya tenían señales tempranas, y la relación se mantuvo. Aun así, terminaron su artículo pidiendo ensayos controlados para averiguar si esas actividades protegen de verdad.

En el Reino Unido, el estudio PROTECT pide a personas de más de 50 años que hagan pruebas de memoria y razonamiento por internet. Investigadores de la University of Exeter analizaron a 19.078 de ellas, de 50 a 93 años, y les preguntaron con qué frecuencia hacían pasatiempos numéricos como el sudoku (Brooker y colaboradores, 2019). Cuanto más a menudo los hacían, mejor puntuaban, en las 14 pruebas utilizadas. Un estudio paralelo del mismo equipo sobre pasatiempos de palabras encontró lo mismo.

Lo que no puede demostrar: las pruebas se hicieron una sola vez, así que no se puede saber qué vino primero. Puede que los pasatiempos mantengan la mente ágil, o que a las mentes ágiles simplemente les gusten más los pasatiempos. Además, los voluntarios se apuntaron por internet a un estudio sobre el cerebro, así que no son un grupo típico. Los autores dicen que hace falta más investigación antes de poder llamar intervención a los pasatiempos. Y eran pasatiempos numéricos, no juegos de cartas.

Por qué «relacionado con» no es lo mismo que «causado por»

Los tres estudios anteriores encuentran lo mismo: quienes usan la cabeza por diversión suelen mantenerse más lúcidos. Hay varias formas en que eso podría ocurrir. Los juegos podrían ayudar. O las personas más sanas, con más estudios o menos solas podrían jugar más y, a la vez, envejecer mejor. O los primeros cambios en el cerebro, aún imperceptibles, podrían hacer que los juegos resulten menos divertidos y la gente los deje. Los buenos estudios intentan tener todo esto en cuenta, y estos lo hicieron, pero solo un experimento puede resolverlo. Por eso verás las palabras «asociado con» en todos ellos.

¿Y los juegos de entrenamiento cerebral?

Para un tipo de juego sí hay experimentos: las aplicaciones de entrenamiento cerebral, creadas para hacerte más listo. En 2016, siete psicólogos revisaron todos los estudios que las principales empresas del sector citaban como prueba (Simons y colaboradores, 2016). Encontraron muchas pruebas de que la gente mejora en los juegos que practica, menos pruebas de que mejore en tareas parecidas y pocas pruebas de que el entrenamiento ayude en otras tareas o en la vida diaria. Muchos de los estudios tenían además fallos serios.

El solitario nunca se vendió como entrenamiento cerebral, y mejor así. Si juegas a menudo, mejorarás en el solitario: verás los movimientos antes y te meterás en menos callejones sin salida. Que eso te ayude a recordar dónde dejaste las llaves es otra cuestión, y nadie ha demostrado que lo haga.

Una pausa corta que funciona

Hay mejores pruebas para algo más modesto. Una revisión de 22 estudios con 2.335 personas analizó las «micropausas» de diez minutos o menos (Albulescu y colaboradores, 2022). La gente volvía de ellas con algo más de energía y algo menos de cansancio. El trabajo después de la pausa no fue claramente mejor, salvo en tareas sencillas, y las pausas más largas ayudaban más.

Una partida de solitario encaja bien en una pausa corta. En Solitaire Land, una victoria típica en Solitario Tripeaks dura algo más de un minuto, y en Solitario FreeCell o Solitario Klondike 1 Carta, unos tres (nuestras cifras). La revisión no probó el solitario, sino las pausas. Pero un juego que puedes terminar y cerrar es una pausa fácil de tomar.

Juegos, estrés y estado de ánimo

En 2008, la East Carolina University midió el ritmo cardíaco y las ondas cerebrales de voluntarios antes y después de jugar a un juego casual o de buscar en internet. Según la prensa, los voluntarios eran 134. Según la universidad, el juego de combinar gemas Bejeweled redujo los signos físicos de estrés un 54 % en comparación con quienes buscaban en internet; otros dos juegos no lo hicieron, aunque sí mejoraron el estado de ánimo (East Carolina University, 2008).

Lo que no puede demostrar: el estudio lo pagó PopCap, la empresa que hizo los tres juegos. Miró lo que pasaba en torno a una sesión corta de juego, no a lo largo de meses, y el investigador principal lo llamó «un primer paso». Es interesante, pero no es una prueba sólida.

Investigadores de la University of Oxford lo enfocaron de otra manera. En lugar de preguntar a la gente cuánto tiempo juega, obtuvieron los tiempos de juego reales de las propias empresas. En un primer estudio con unos 3.200 jugadores de dos juegos, el tiempo de juego tenía una pequeña relación positiva con el bienestar (Johannes, Vuorre y Przybylski, 2021). En otro mayor, con 38.935 jugadores de siete juegos durante seis semanas, el tiempo de juego no marcó prácticamente ninguna diferencia, ni para bien ni para mal: un jugador medio tendría que jugar unas 10 horas más al día de lo habitual para notar algún cambio (Vuorre y colaboradores, 2022).

Lo que sí importaba era por qué jugaba la gente. Quienes jugaban porque disfrutaban se sentían mejor. Quienes jugaban porque sentían que tenían que hacerlo se sentían peor. Lo que no pueden demostrar: eran videojuegos, no solitario, y también eran estudios observacionales. Pero el mensaje es sencillo: cómo te hace sentir un juego importa más que cuánto tiempo juegas.

Un inciso: lo que puede revelar una partida de Klondike

Este es un estudio que poca gente conoce. En la KU Leuven, en Bélgica, unos investigadores pidieron a 23 personas mayores con deterioro cognitivo leve (DCL: problemas de memoria y razonamiento mayores que los del envejecimiento normal, pero que no son demencia) y a 23 sin él que jugaran tres partidas de Klondike en una tableta, lo que llevó unos 17 minutos. Después compararon cómo jugaban los dos grupos: cuánto tardaban, cuántas veces deshacían movimientos, cuántos movimientos eran errores. 12 de las 23 medidas que definieron mostraron diferencias claras entre los grupos (Gielis y colaboradores, 2021). En un segundo artículo, un ordenador entrenado con esas mismas partidas aprendió a distinguir bastante bien a los dos grupos (Gielis y colaboradores, 2021).

Esto es investigación, no una prueba diagnóstica. Los grupos eran pequeños, y las personas con DCL eran además mayores y estaban menos acostumbradas a las tabletas, algo que los investigadores tuvieron que corregir. Los autores dicen que algún día el solitario podría ayudar a los médicos a vigilar la memoria con el tiempo, junto con pruebas de verdad. Una mala partida de solitario no dice nada de tu cerebro. Todo el mundo tiene alguna. Si te preocupa tu memoria, consulta a un médico.

Lo que esto no significa

  • No significa que el solitario prevenga la demencia. Ningún estudio lo ha demostrado.
  • No significa que más sea mejor. En los estudios de Oxford, el tiempo de juego casi no marcó diferencia. Disfrutar, sí.
  • No significa que el solitario sustituya a nada. El ejercicio, el sueño y el tiempo con otras personas también importan.
  • No significa que una partida perdida sea una señal de alarma. Algunos repartos no se pueden ganar de ninguna manera.

Entonces, ¿deberías jugar?

Si te gusta, sí. Juega porque te apetece, no porque creas que debes. Usa una partida como pausa corta y luego levántate y estírate. Prueba de vez en cuando un juego más difícil, para que siga siendo interesante. Y tómalo como un buen hábito entre muchos. Eso es lo que respaldan los estudios, y no es poco.

Fuentes

  1. Altschul DM, Deary IJ (2020; online 2019). Playing analog games is associated with reduced declines in cognitive function: a 68-year longitudinal cohort study. The Journals of Gerontology: Series B 75(3):474–482. pmc.ncbi.nlm.nih.gov
  2. Verghese J et al. (2003). Leisure activities and the risk of dementia in the elderly. New England Journal of Medicine 348:2508–2516. doi:10.1056/NEJMoa022252
  3. Brooker H et al. (2019). The relationship between the frequency of number-puzzle use and baseline cognitive function in a large online sample of adults aged 50 and over. International Journal of Geriatric Psychiatry 34(7):932–940. doi:10.1002/gps.5085
  4. Simons DJ et al. (2016). Do "brain-training" programs work? Psychological Science in the Public Interest 17(3):103–186. doi:10.1177/1529100616661983
  5. Albulescu P et al. (2022). "Give me a break!" A systematic review and meta-analysis on the efficacy of micro-breaks for increasing well-being and performance. PLOS ONE 17(8):e0272460. doi:10.1371/journal.pone.0272460
  6. East Carolina University (2008). ECU study shows casual video games relieve stress (nota de prensa; estudio financiado por PopCap Games). news.ecu.edu
  7. Johannes N, Vuorre M, Przybylski AK (2021). Video game play is positively correlated with well-being. Royal Society Open Science 8:202049. doi:10.1098/rsos.202049
  8. Vuorre M et al. (2022). Time spent playing video games is unlikely to impact well-being. Royal Society Open Science 9:220411. doi:10.1098/rsos.220411
  9. Gielis K et al. (2021). Dissecting digital card games to yield digital biomarkers for the assessment of mild cognitive impairment. JMIR Serious Games 9(4):e18359. doi:10.2196/18359
  10. Gielis K et al. (2021). Detecting mild cognitive impairment via digital biomarkers of cognitive performance found in Klondike Solitaire: a machine-learning study. Digital Biomarkers 5(1):44–52. doi:10.1159/000514105

Juegos de este artículo

¡Juega Solitario Klondike 1 Carta!
Solitario Klondike 1 Carta
Solitario Klondike 1 CartaMedia
Klondike El solitario clásico. Construye hacia abajo con colores alternos, lleva cada palo del As al Rey a las fundaciones y saca una carta cada vez del Mazo. Porcentaje de victorias 46,2 % Tiempo habitual para ganar 3:06
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Solitario FreeCell
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FreeCell Las 52 cartas están boca arriba desde el principio, y cuatro celdas libres te dejan apartar cartas. Casi todas las partidas se ganan jugando con cuidado. Porcentaje de victorias 70,3 % Tiempo habitual para ganar 2:59
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Spider Spider solo con Corazones: construye secuencias del Rey al As en diez columnas con dos barajas. La forma más fácil de aprender Spider. Porcentaje de victorias 79,6 % Tiempo habitual para ganar 5:01
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